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Déficit de vitamina D y Candidiasis

Hasta hace muy poco tiempo nadie prestaba mucha atención a la vitamina D. De hecho, a día de hoy, sigue siendo la gran olvidada y la mayoría de los médicos no la incluyen en sus peticiones de análisis.

Pero en realidad, esta vitamina tiene un peso clave en algunos de los procesos más importantes de nuestro organismo y además, por desgracia, no la producimos por nosotros mismos, sino que la obtenemos de la exposición al sol.

¿Por qué es importante la vitamina D?

Ayuda a mantener una buena salud ósea

En primer lugar la vitamina D juega un papel importantísimo en cuanto a la salud de nuestros huesos, ya que es la encargada de fijar dos minerales clave en la formación y el mantenimiento de los tejidos óseos: el calcio y el fósforo.

Por lo tanto si queremos tener una buena salud ósea no únicamente debemos consumir alimentos ricos en calcio, sino que debemos preocuparnos de tener unos buenos niveles de vitamina D para que nuestro organismo tenga la capacidad suficiente para retener el calcio y fijarlo en el sitio que le corresponde.

La Vitamina D es clave en la fertilidad masculina y femenina

En fertilidad femenina la vitamina D está relacionada con la calidad del tejido ovárico y del endometrio. Además se ha demostrado que favorece la correcta implantación del embrión en el útero materno. De hecho, diversos estudios han demostrado que las mujeres sometidas a fecundación invitro que tenían niveles suficientes de vitamina D producían embriones de alta calidad y tenían más probabilidades de quedar embarazadas que las que presentaban carencias de esta vitamina.

En fertilidad masculina un buen nivel de vitamina D beneficia el desarrollo correcto del núcleo de los esparmatozoides, incrementa su cantidad y mejora su calidad. Además también incrementa los niveles de testosterona, una hormona sexual super necesaria para la fertilidad masculina

La Vitamina D es necesaria por el funcionamiento del sistema inmunitario

La Vitamina D es clave para un buen funcionamiento del sistema inmunitario de nuestro organismo y unos niveles óptimos de esta vitamina evitan la aparición de desequilibrios como la Candidiasis. De hecho, diferentes estudios recientes demuestran una relación directa entre el déficit de vitamina D y la aparición de determinadas patologías autoinmunes como el cáncer, la esclerosis o la diabetes tipo 1.

¿Cuál es la relación directa entre carencia de Vitamina D y Candidiasis?

Como ya comenté en el post anterior, en el que os hablaba de la vitamina C, la mayoría de personas que sufrimos de Candidiasis crónicas o recurrentes presentamos deficiencias de algunas vitaminas y minerales. Una de las vitaminas de las que presentamos mayor deficiencia es la de la Vitamina D.

Según el doctor y nutricionista Patrick Holford existe una relación directa entre la vitamina D y las infecciones. Según diferentes estudios publicados en su web todos los seres humanos tenemos un péptido antimicrobial llamado «catelicidina» que es utilizado por nuestro sistema inmunitario para combatir bacterias, virus y hongos. Para que la catelicidina pueda luchar contra los microorganismos nocivos y se vuelva más activa necesita que el cuerpo humano contenga las dosis correctas de vitamina D. Una baja cantidad de vitamina D debilita el sistema inmunológico y su capacidad para luchar contra las bacterias, los virus y los hongos.

¿Qué riesgos relacionamos con el déficit de Vitamina D?

Un déficit de Vitamina D se relaciona con

  • Depresión
  • Insomnio
  • Artritis o reumatismo
  • Dolor articular
  • Cáries
  • Dolor de espalda
  • Caída del Cabello
  • Poca energía
  • Sobrecrecimiento bacteriano o candidiasis

¿Cómo consigo dosis correctas de Vitamina D?

Exposición solar

La vitamina D se consigue a través de la exposición solar. Entre 10 o 15 minutos al día de exposición solar es suficiente. No hace falta que el sol toque directamente a la cara sino que se puede tomar en las extremidades por ejemplo.

Ciertos Alimentos

Hay ciertos alimentos que nos pueden aportar cantidades de vitamina D como por ejemplo: hígado de vaca, caviar, aceite de bacalao, huevos, caballa, champiñones, leche cruda, salmón, sardinas o arenques y yogur.

Suplementos alimenticios que contengan Vitamina D

Si quieres darle un «chute» extra de vitamina D o bien porque no tomas nunca el sol, no acostumbras a tomar alimentos que contengan vitamina D o porqué tus niveles de vitamina D están literalmente por los suelos. Puedes tomarte suplementos alimenticios de vitamina D.

Dos de las formas más comúnmente disponibles de suplementos de vitamina D son ergocalciferol (vitamina D2) y colecalciferol (vitamina D3). La vitamina D3 se recomienda cuando sea posible, ya que es la forma natural de la vitamina.

Te aconsejamos tomar suplementos diariamente durante unos meses y posteriormente volver a realizar unos análisis para ver si ya se tienen unos niveles normales de Vitamina D. Es aconsejable tomar los suplementos de vitamina D agregándolos a las comidas o una fuente de grasa si es posible. La vitamina D es liposoluble, lo que significa que el cuerpo absorberá mejor la vitamina disponible cuando haya grasa presente en los alimentos. ¡Las vitaminas A, D, E y K son liposolubles! Puedes tomar las vitaminas D mientras desayunas por ejemplo.

¿Es tóxica la Vitamina D?

Hace unos años había un gran desconocimiento sobre la Vitamina D y se consideraba que era tóxica en dosis más altas de 1000 unidades internacionales. Hoy en día se ha descubierto que su toxicidad puede darse en dosis altísimas, de más de 50.000 unidades internacionales al día y si se toma durante mucho tiempo. Por lo tanto no es tóxica en las dosis que se aconsejan administrar.

Las dosis óptimas suelen rondar entre las 1000 y las 6000 unidades al día tomadas durante las comidas. Aunque sobretodo acude a tu médico para que te recete la dosis que el crea conveniente en tu situación.

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