Candidas,  Salud

¿Qué es el eje intestino-cerebro? ¿Y cómo la Candidasis afecta esta relación?

Todos hemos escuchado unas cuantas veces que el intestino es el segundo cerebro pero la mayoría de la gente no tiene muy clara esta relación, ni como se produce ni porqué puede incluso llegar a afectar nuestro estado de ánimo.

Antes de empezar, me gustaría dar un pequeño ejemplo para reflejar lo estrecha que es la relación entre cerebro e inestino. Por ejemplo, cuando yo estoy realmente preocupada por algo dejo de tener apetito. Mis intestinos no quieren trabajar. Toda la energía del cuerpo va destinada a solucionar el problema. También cuando hay algo que me preocupa a menudo sufro de retortijones o de diarrea. Así que lo que ocurre en nuestro cerebro afecta a nuestro intestino y también lo que afecta a nuestro intestino repercute en nuestra salud mental.

¿Qué es el eje intestino-cerebro?

En otros posts ya hemos visto en la cantidad de procesos que participa la microbiota intestinal y como su correcto equilibro es la clave para mantener un cuerpo sano. Lo que queremos explicar en este post es la importancia que tiene la salud del intestino a la hora de mantener una salud mental adecuada.

Pero antes de entender exactamente la relación entre intestino/cerebro, debemos enteneder lo que es el Sistema nervioso entérico.

El sistema nervioso entérico es una gran red de neuronas que cubren el tracto intestinal y se encargan de gestionar el aparato digestivo. Son las encargadas de transmitir mensajes del intestino al cerebro y viceversa. Digamos que existe una línea de comunicación directa entre el cerebro y el intestino y justamente esta línea de comunicación se conoce como el eje: intestino/cerebro.

La comunicación de esta línea se ejecuta en los dos sentidos, de esta forma se vinculan los centros emocionales y cognitivos del cerebro con la función intestinal periférica.

¿Cómo la microbiota intestinal puede alterar las emociones de nuestro cerebro?

El intestino se conoce como el segundo cerebro e influye directamente en nuestras sensaciones, estado de ánimo y emociones. Además, la composición de nuestra microbiota intestinal puede modificar las señales que se mandan desde nuestro intestino a nuestro cerebro. Así que imaginaos cuando una levadura tan agresiva com las Cándidas se multiplican sin cesar en nuestro aparato digestivo. Esta infección puede cambiar incluso nuestra forma de pensar y sobretodo incidir en nuestro estado de ánimo.

Se ha demostrado que todos los microorganismos de nuestro intestino interactúan con el sistema nervioso, influyendo en todos los mensajes y acciones enviadas a nuestro cerebro. La mezcla de bacterias y levaduras de los intestinos pueden afectar tanto a los mensajes que se mandan del intestino al cerebro, como también a los productos químicos asociados a las respuestas que el cuerpo da al estrés, a la ansiedad o incluso a la memoria.

El cerebro se comunica con el intestino a través de los sistemas nerviosos parasimpático, simpático y entérico

El sistema nervioso entérico ya lo hemos tratado pero ahora vamos a hablar sobre los otros dos.

  • El sistema nervioso parasimpático: forma junto al sistema nervioso simpático, el sistema nervioso autónomo, el que controla las funciones y los actos involuntarios. Este sistema es el que controla la digestión y la relajación. Conserva la energía, alentece la frecuenta cardíaca, aumenta la digestión y relaja los músculos del esfínter del tracto digestivo.
  • El sistema nervioso simpático: es el encargado de preparar el cuerpo humano para huir de una posible amenaza estimulando el riego sanguíneo de los principales músculos y restringuiendo la motilidad intestinal.

De hecho, hasta un 90% de las células implicadas en las sensaciones digestivas transportan información al cerebro en vez de recibir mensajes de él. Esto quiere decir que nuestros intestinos pueden influir en nuestro estado de ánimo tanto como en nuestros pensamientos.

La importancia del eje intestino – cerebro

El eje intestino-cerebro puede explicar porqué actúas como lo haces y porqué te sientes como te sientes. Si te sientes irritable o deprimido puede ser que tu microbiota intestinal esté desequilibrada.

De la misma forma, nuestras emociones y nuestros pensamientos también pueden afectar a la forma como el cuerpo digiere los alimentos.

La salud de nuestra microbiota intestinal tiene un impacto importante en nuestros pensamientos, emociones y estado de ánimo. Por ejemplo, si el intestino sufre de inflamación, nuestra microbiota manda esta información al cerebro y esto puede afectar nuestro estado de ánimo.

Por otro lado, las molestias digestivas provodas por un incremento excesivo de los hongos Cándida, pueden ser las causantes de un bajo estado de ánimo y depresión.

En pocas palabras, un intestino alterado puede mandar señales de angustia al cerebro, de la misma forma que un cerebro molesto puede mandar señales de socorro al intestino. Los problemas de estómago o intestinales pueden ser la causa de cambios de humor, depresión, estrés o ansiedad.

¿Cómo dar soporte al eje intestino-cerebro para mejorar la salud?

Ya hemos visto que los desequilibrios en la microbiota intestinal pueden provocar un crecimiento excesivo de bacterias y levaduras potencialmente nocivas como las Cándidas. Y esto aparte de provocar problemas digestivos, también desencadena problemas mentales y emocionales. Por eso es tan importante cuidar la salud intestinal. En este post te damos algunos consejos de como conseguirlo. Por ejemplo:

  • Come alimentos de temporada y naturales. Huye de los alimentos que hayan sido tratados o precocinados, cuanto más natural mejor.
  • Come alimentos que contengan muchos prebióticos como por ejemplo: ajos, cebollas, espárragos, porros o algas.
  • Come alimentos que contengan muchos probióticos como yogurt natural (sin azúcar ni colorantes), kéfir, chucrut, kimchi o miso.
  • También podéis tomaros algún suplemento probiótico para aumentar el número de bacterias buenas que habiten en vuestro intestino. Para escoger el mejor para vuestras necesidades no dejéis de leer este post.
  • Evita comer alimentos o sustancias que pueden destruir los microorganismos saludables de vuestro organismo como por ejemplo: alimentos procesados, alcohol, antibióticos, alimentos con mucha grasa, alimentos con mucho azúcar…
  • Da soporte a tu salud mental e intenta practicar alguna actividad que te relaje: yoga, meditación, tejer, quedar con amigas/os…
  • Haz deporte. El deporte es sumamente importante para la salud. Para mantener el estado de ánimo y para mantener en equilibrio nuestro organismo. No hace falta hacer deporte de alta intensidad: puedes optar por nadar, caminar a paso ligero unos 40 o 50 minutos al día.


Así que cuida de tu intestino para cuidar de tu salud emocional y tu felicidad.



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